jueves, 21 de julio de 2016

Alejandro Neyra - Una Novela de Espías / El Espía Sentimental

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CIA Perú, 1985
Una novela de espías / El espía sentimental
Alejandro Neyra
2012 / 2015

Debo confesar que leí estos libros en desorden. Empece por El Espía Sentimental y me pareció tan divertido que salí a buscar Una Novela de Espías y la he pasado bien. Muy bien...

Alejandro Neyra es diplomático y ha sabido construir una novela llena de humor para abordar una época oscura en la historia del Perú: la vorágine de los peores años de Sendero Luminoso y el desastrozo gobierno de Alan Garcia de finales de los 80s.

Y para esto se basa en una historia del autor francés Gerard de Villiers, Caza al hombre en el Perú, Toma prestado a su personaje, el espía Malko Linge y lo traslada a un Perú mucho más real, pero con toda la parafernalia de las novelas de espías. Tenemos un Linge rubio, alto, impecable, tratando de hacer inteligencia en un país sin teléfonos, sin luz, sin agua. Su misión inicial es proteger al Papa Juan Pablo II y desbaratar al movimiento Sendero Luminoso (poca cosa esto último).

En Una novela de espías, Neyra utiliza el humor negro y la parodia para ponernos frente a frente con Sendero y la Lima empobrecida de los 80, sin ningún reparo y escondiendo la dureza detrás de la inverosimilitud de las situaciones, Aquí no aparece Abimael (aunque si en la portada) pero si Norah, la esposa del líder senderista, como un cliche de la mujer el enemigo que se enamora del bueno de la historia, pero Nayra logra transmitir lo siniestro del mensaje terrorista. Y es que esta novela puede leerse como un comedia negra o como un triste recordatorio de una época triste y de como los peruanos supimos llevarla adelante, con algo de humor y de despreocupación.

El espía sentimental, por otro lado, no toma una idea central y no cala en alguna preocupación. No. Esta historia a diferencia de la anterior es mucho más despreocupada y ligera y por ende con situaciones más delirantes y divertidas (la escena en La Isla del Paraíso con Genaro, las vedettes del momento y García llegando en moto enfundado cual rebelde sin causa es realmente para desternillarse de la risa).

Ambos libros son ligeros y muy bien escritos. Neyra ha logrado construir unos personajes a los que puede dotar de vida en un Perú donde todo puede pasar, Y eso, para quienes vivimos por estas latitudes, no nos sorprende en lo absoluto.

Shuzaku Endo - Silencio

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Título: Silencio
Autor: Shuzaku Endo
Páginas :  253
Año : 1966

Shukaku Endo es de esos escritores que ante los que uno se pregunta cuales son sus verdadera intenciones y es que buscando alguna lectura de tipo religioso uno encuentra en un Silencio una de las más profundas dudas a las que se frente toda persona católica.

Este libro es muy difícil de encontrar aunque se espera su pronta publicación a raíz de la pronta versión cinematográfica de la mano de Martin Scorcese. El subtitulo de la versión en español, La aventura de los jesuitas en el Japón del siglo XVII, no hace justicia a su contenido: aquí no hay aventuras y menos aún la historia de una orden religiosa; aquí hay un lastimero reclamo y un dolor profundo ante la perdida de la fe.

Más allá de haber vendido más de dos millones de ejemplares el año de su publicación y de haber ganado el prestigioso Premio Tanizaki, Silencio es una lectura que desgarra lentamente y con maestría. La traducción de Jaime Fernandez y José Miguel Vara logra plasmar el estilo narrativo de su autor: libre de adornos y giros narrativos (más allá del cambio de narrador en medio de la novela), anotando las emociones de sus personajes y adentrándose en las pasiones de Sebastián Rodrigo, misionero jesuita enviado a Japón desde su natal Portugal, para continuar con la misión cristiana, cada vez más en peligro de extinguirse, pero sobre todo el busca de el padre Cristobal Ferreira, de quien se dice que ha renunciado a su fe (ha apostatado) luego de pasar por el tormento de la fosa en Nagasaki. Endo utiliza mucho los diálogos entre sus personajes y nos va relatando como de forma realista lo que va sucediendo a cada momento.

La historia gira sobre un hecho histórico: en 1549 el jesuita Francisco Javier llega a las costas de Japón llevando el mensaje de Jesucristo, mensaje que es aceptado por la clase dirigente en un inicio, para luego ser prohibida y dar inicio una cacería de cristianos, lo que culminaría en el asesinato de 26 cristianos, los 26 mártires de Japón, crucificados como el maestro de la fe que profesan. Las persecuciones se mantuvieron con encono por momentos, y entre 1613 y 1637 el prohibió oficialmente la religión católica. Y es en este periodo donde transcurre la novela.

¿Cuál es la fuerza que mueve a Sebastían Rodrigo a poner en riesgo su vida en un lugar tan lejano? Es el amor a Dios, es su deseo en encontrar la verdad sobre el padre Ferreira y la posibilidad de encontrar la muerte como un mártir de a fe. Sin embargo, lo que encontrará Rodrigo son duras pruebas de fe ante las que su fortaleza ira poniéndose a prueba.

No quiero adelantar nada de la historia ni comentar sobre las lecciones morales que van quedando mientras se va siguiendo el viaje espiritual de Rodrigo para no arruinar una trama tan bien construida. Sólo quiero anotar que Silencio hace referencia al silencio de Dios, su inacción ante la injusticia, su ausencia ante el dolor humano y el descubrimiento que los fieles japoneses son llevados a una muerte atroz como resultados de los intentos evangelizadores de un país extranjero, una muerte que no se condice con la imagen de mártir que Rodrigo tiene en mente.

Es curioso que me hayan recomendado el libro como una lectura cristiana ya que ahonda en la profunda duda de dónde se encuentra Dios o de por qué permite las injusticias del mundo. Endo (un autor cristiano en un Japón de mayoría sintoísta) parece no tener respuesta ante esto y en lugar de decirlo directamente nos cuenta una poderosa fabula sobre como los hombres necesitamos un mandato religioso que, puesto ante la evidencia de la realidad y sometido a revisión, puede llevarnos al vacío existencial o a un reencuentro con la nueva realidad de la divinidad. "No es que me queje contra ti, Señor, no. Me río solo del destino del hombre... Mi fe en ti es distinta de la que tenía antes, pero de veras que te sigo queriendo...".

Es un texto realmente conmovedor y que cala en ciertas fibras sensibles del corazón. Y espero que su versión cinematográfica no solo le haga justicia sino que atraiga a nuevos lectores a conocer el estilo sencillo y la vez profundo de Shuzaku Endo.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Renato Cisneros - La distancia que nos separa


La distancia que nos separa
Renato Cisneros
Editorial Planeta 
355 pp.

"Este libro es una novela de autoficcion...". Esta simple advertencia te persigue a lo largo de La distancia que nos separa de Renato Cisneros, periodista, mediático escritor quien puso de cabeza la FIL2015 y cuyo libro se colocó como el más vendido de la feria. Tuve que hacer una enorme cola con mi hija colgada de un arnés (lo que me facilitó pasar la cola, debo confesar) y no hubo manera de ingresar al salón donde presentaría su novela con un aforo de 100 personas y 600 esperando caber en donde era imposible.

Estar en la lista de los libros más vendido de la FIL2015 no es necesariamente un orgullo: es un éxito comercial (es decir, los libros que lo acompañan son de una disparidad que se los dejo a su discreción) y tomando en cuenta que su autor es popular (sobre todo luego de haber alcanzado un relativo éxito como bloggero de Busco Novia), lo que esperaba era que el libro tenga una calidad literaria notable.

Y de eso se puede estar seguro. Cisneros se ha asegurado de regalarnos poesía, pero es su prosa y en concreto la que llena las páginas de este libro la que consigue que su autor se coloque entre los mejores de su generación. Creo adivinar que de la enorme cola de gente aprestada a recibir la firma de su autor (y si, me quede sis firma...) no todos habrían quedado felices con el libro. A diferencia de otros textos de Cisneros, este es íntimo, muy emocional, complejo y aunque su prosa es ligera y firme, su lectura no es igual de ligera (editorialmente, es arriesgado mantener un capítulo de 100 páginas).

¿Es esto una biografía? ¿Es un ejercicio de psicoanálisis? ¿Es una declaración de madurez? ¿O es sencillamente la búsqueda de una identidad? Es todo esto y quizá eso a lo que su autor de refiere como una "autoficción" porque no es la vida misma, es la vida recreada. Cisneros no se calla nada: confiesa sus delitos, su descarnada crueldad con las lagartijas,de la pérdida de la fe, inclusive sus dudas entre la sinceridad entre familiares y amistades que lo debe de haber metido en algunos problemas, pero no es un libro biográfico ni de chismes. Es el libro de un hijo y su padre.

Diferentes lectores encontraran diferentes formas de abordar el libro y yo solo puedo hablar de la mía: soy contemporáneo con Cisneros, y eso hace que la figura del Gaucho Císneros, su padre, sea realmente de autoficción: no he contrastado su imagen literaria con su imagen pública. Me he tragado al personaje que su autor quiere construir, un hombre duro, recio, distante, inabordable, severo, incapaz de complacer, pero también un hombre de familia, preocupado por la educación de sus hijos, de que nada les faltase, honesto, sincero y sobre todo valiente, inflexible, seguro de si mismo. Es resumen: un padre como muchos de los que hoy rozamos los cuarenta hemos tenido: un hombre que puede ser tan distante que, en el caso del Gaucho Cisneros, con una dentadura postiza desde sus años de cadete, sonreía desde el vaso de cristal donde dormía su sonrisa.

Este libro es doloroso por momentos, es un libro que su autor necesitaba escribir para iluminar su espacio, cubierto de la sombra de un personaje enorme y encontrar respuestas en las contradicciones que los envuelve a ambos; Renato se da cuenta en su niñez que su padre es un hombre importante y treinta años más tarde se encuentra en un sala atestada de gente presentando un libro sobre él, repitiendo su éxito como declamador con un texto escrito por su padre. Cisneros le encuentra sentido y relación a eventos que para otros pueden pasar inadvertidos: tal vez sea el deber de un hijo separarse de su padre lo suficiente para verse reflejado en él de cuerpo entero.

Hoy tengo una hija (algo que quizá le suceda a Renato en algún momento): algunos hijos nos convertimos en padres y La distancia que nos separa no solo nos pone frente a nuestro hacedor, sino ante nuestro nuevo papel de hacedores. "Si la muerte de un hijo entumece al padre, la muerte del padre despierta al hijo".

El libro culmina con reflexiones sueltas, como inconexas, escritas con pasión y nostalgia. Me hizo recordar a las páginas finales de Mortalidad de Christopher Hitchens, en donde su autor suelta sus últimas ideas, apresurado antes que la muerte lo alcance. Renato parece querer despojarse de la sombra de su padre, exorcizándolo, reinventándolo, pero sobre todo reinventándose a si mismo. Ha logrado un libro íntimo y personal, sin tener que ser un libro escandaloso. Afortunadamente Cisneros ha tomando un relato personal y ha utilizado su momento, su popularidad como periodista (con rana incluida), para acercarnos a un éxito literario. Ha arriesgado construyendo un texto en donde el peso esta en la literatura y no en su imagen, acercándose a otros autores de su generación y alejándose de otros cuya fama radica es su imagen televisiva.

"Hasta que no hayas hecho algo por la humanidad, deberías avergonzarte de morir" nos recuerda Hitchens las palabras de Horance Mann. Esa es la razón por la que El Gaucho llego a su últimos días sin un ápice de vergüenza.

Allí esta mi copia esperando su firma. Pero sobre todo estoy a la espera de que las decisiones que ha tomado el autor luego de habernos lanzando su libro al mundo literario nos arroje nuevas sorpresas.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Antonio Tabucchi - Sostiene Pereira

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Sostiene Pereira
Antonio Tabucchi
Anagrama
184 pp.

"Sotiene Pereira" no hace referencia a que Pereira posee algo entre manos, sino que Pereira "sostiene un idea" y con esta breve frase inicia la historia de Pereira, un periodista entrado en años en plena Portugal de la dictadura de Antonio de Olivera Salazar, con la Guerra Civil española al este y en tiempo de entreguerras. La frase "sostiene Pereira" se va repitiendo a lo largo del libro, como una confesión ante un juez, un policía o ante el autor, como interrogado por una actitud o un policía. O quizá interrogado por su autor. ¿O es que se interroga a si mismo?

Y es que esta historia es la narración de un hombre que ha olvidado los valores de su juventud. Viudo, con sobrepeso y dedicado a la edición de la página cultural del diario conservador Lisboa, Pereira se ve confrontado con un joven idealista que ama la vida y a quien Pereira contrata para que escriba sobre la muerte. El libro va tejiendo una relación de padre-hijo, de hombre maduro que ya no se arriesga y un joven que quiere luchar por la libertad. Tabucci ha construido una novela que no tiene ningún dialogo, sino que estos se entretejan con la narración, la cual es ligera pero no simple: la historia de Pereira es intensa, su drama psicológico es planteado con agudeza y a la vez con sencillez. Tabucci es un maestro de la escritura: nos cuenta una historia profunda en un libro ligero tejiendo una historia que va creciendo hasta su inesperado final.

Sostiene Pereira es altamente recomendable: es una lectura ligera, su extensión en breve, pero sobre todo es un recordatorio de la importancia del espíritu humano, de la libertad y del terror de las tiranías (sobre todo en el mundo de las ideas: Pereira publica una arenga a la Francia republicana como parte de la traducción de un clásico cuento francés y tiene que explicar que aquello no refleja sus ideales políticos).

No hay mucho que decir de este magnífico título, mas que es un libro que hay que leer, En tiempos de intolerancia religiosa y de un mayor control del estado hacia sus ciudadanos, Sostiene Pereira se alza como una fábula sobre lo ridículo que alguna vez fue el mundo occidental y puede volver a ser.

jueves, 1 de octubre de 2015

La chica del tren (Paula Hawkins)

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La chica del tren
Paula Hawkins
Planeta -2015
496 pp.

Ya llega el fin de año y se acerca el momento de tomar u respiro y revisar lo que ha sucedido; y en el mundo literario lo que ha sucedido ha sido La Chica del Tren, una bomba que ha generado noticias, titulares, una pronta adaptación al cine y la distinción de haber superado en ventas al Código DaVinci de Dan Brown.

En resumen: es un Best Seller. Y con los Best Sellers siempre sucede lo mismo: algunos alaban al libro y a su autora hasta el límite de lo posible, mientras que otros lanzan sus dardos contra lo sorprendidos que se encuentren de que tanta gente puede estar leyendo un libro de tan mala calidad.

Las cifras son impresionantes: más de 5 millones de copias vendidas (los enamorados de las estadísticas hablan de un libro vendido cada 6 segundos), 20 semanas en la lista de libros del New York Times (acabo de revisarlo y aún sigue allí, algunas posiciones más abajo). No hay que ser mezquino: Stephen King declaró que no pudo volver a dormir hasta no terminar el libro. Además, la han comparado con Perdida de Gilliam Flynn  (otra bomba editorial que pudo destronar a la mítica y sobrevalorada 50 sombras de Gray).

¿Por qué tanto alboroto por una novela? Pues porque es un muy buen producto. Para empezar, el texto de la contratapa es atrapante, la novela esta escrita con capítulos cortos y en el que sus personajes se van entrelazando en líneas temporales distintas, contándonos por momentos la misma historia desde distintos puntos de vista (aquí esta la principal semejanza con Perdida), su narración siempre deja cabos sueltos que se van descubriendo mientras el texto logra sostener una atmósfera de misterio y tensión. Es una historia redonda (si lo están leyendo regresen a la primera página una vez terminada la novela y es realmente una nueva lectura) y muy entretenida. Esta claro que este libro no es un "libro de autor": esta hecho y "diseñado" para ser un Best Seller: por eso es un buen producto.

¿Pero es un buen libro? Si, lo es. Si un libro te deja enganchado (junto a 5 millones de personas), te emociona y te deja ganas de recomendarlo, sin duda es un buen libro. Es cierto que al principio no parece ser más que una historia de personajes fragmentados, dañados, enfermos y psicológicamente  perturbados que cada vez llenan más los estantes y las series de televisión (por no hablar de la locura zombie...) pero la historia empieza a cobrar más riqueza al avanzar las páginas.

No hay que ser mezquino: en las revistas culturales hacen mención al libro como un récord en ventas, pero sin ninguna recomendación (ni tampoco lo contrario). ¿Es que la cultura no puede ser popular? Creo que hay gente culta que se ofende si se declara en público que el libro que me ha gustado en esta temporada también le ha gustado a un ama de casa.

¿Quién es la chica del tren? Es Rachel, una alcohólica deprimida que simula tener una vida y cuya obsesión en los detalles se vuelca en lo que observa en el tren que la lleva a la ciudad. De manera inadvertida, se obsesiona con la vida de una pareja a la que observa por la ventanilla (la influencia de La Ventana Indiscreta de Alfred Hitchcock es palpable a lo largo del libro), transformándola en una historia idílica de amor entre Jess y Jasón (nombres que ella crea para ellos, Rachel y Scott). Pero la imagen no es perfecta, porque a pocos metros de allí esta su vida pasada, una casa que ella intenta no ver, su ex esposo con su nueva esposa viviendo una vida realmente idílica, la vida que ella no pudo darle... o es que ella esta equivocada y no hay nada idílico en esa escena. Y un día un acontecimiento en la vida de Jess (de la que ella es testigo) la hace cuestionar si lo que ve es cierto y esa curiosidad desencadena la verdadera tragedia.

Hawkins logra construir perfiles psicológicos lo suficientemente profundos para justificar el accionar de sus acciones. Todos los personajes que van desfilando resultan ser poco confiables (desde la alcohólica Rachel con sus lagunas mentales, hasta el atribulado e inestable Scott). La autora logra construir una historia en donde todos los personajes, como sombras, van dejando dudas a cada momento y oscureciendo partes de la historia que otros personajes iluminan para oscurecer otras partes... Hawking cuida cada detalle y trata de no dejar cabos sueltos. Acá no hay buenos ni malos, lo que hay son personajes que no son lo que aparentar ser.

Puedo encontrar algunos inconvenientes: la autora perfila psicológicamente a sus personajes con suficiente hondura, mientras que deja a otros sin tocar (como a los policías, que parecen ser figuras decorativas, lo que es grave para una thriller que no deja de ser un thriller policial).

No he leído Perdida, no he tenido recomendaciones exageradas para acercarme a este libro ni he tenido ningún prejuicio de Best Seller antes de abrir La chica del tren. Y me encontrado con una historia emocionante e intensa. Suelo leer libros de divulgación científica y ensayos, y una novela como la de Hawkins me cae como una brisa fresca de fin de semana que siempre se agradece. ¿Lo recomiendo? Como recomiendo una muy buena película.



martes, 8 de septiembre de 2015

Periodista al fin y al cabo: 20 años de investigación y política en el Perú 1998-2008

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Periodista al fin y al cabo
20 años de investigación: Sendero, narcotráfico y política en el Perú 1998-2008
Sally Bowen
Peisa - 2015

Como muchos peruanos a Sally Bowen la conocí como la autora de aquel revelador y aplastante libro El Expediente Fujimori (y debo de reconocer, en mi condición de estudiante, gracias a una edición pirata). Su estilo claro, directo y libre de apasionamientos nos permitió abordar un presente con la mirada atenta a lo que nos estaba sucediendo a finales de la década de los 90s. Pero como escritora, lo que más se sorprendió fue el haber compartido este libro con otras personas y recibir como respuesta que habían devorado en libro en pocos días; personas que normalmente no solían leer ni un solo libro al año.

Y es que Sally Bowen es básicamente una mujer metódica, ordenada, de pensamiento claro e intuición fina. Eso es algo que se puede reconocer en su prosa pero que se confirma en sus vivencias en Periodista al fin y al cabo (cuyo título en inglés, Accident Journalist es mucho más atractivo), 350 páginas donde resume su pasar involuntario por el periodismo en un Perú convulsionado y siempre cambiante.

Esta no es una historia donde se ensalce la actividad periodística o se trata de un soterrado ensayo sobre la defensa de la libertad de expresión o cosa parecida (por eso lo desafortunado del título en español). Bowen es una "periodista accidental", alguien que vino a hacer trabajo social y a ganarse la vida enseñando inglés a "niños bien" para pasar a reportar a grandes medios informativos sobre un país remoto en los momentos en donde resultaba ser noticia. Es un perfecto ejemplo de la persona correcta en el momento correcto.

Bowen nos trae un recuento de primera mano de una época cercana que muchos peruanos, con esa tendencia extraña o recrear nuestro pasado según nuestras pasiones y creencias, estamos olvidando o creemos recordar. No es un texto de alguien de profesa un amor incondicional por "mi país de adopción" (no, de esos que alaban nuestra comida o nuestra creatividad y demás obsesiones como esas): Bowen a encontrado en el Perú grandes amigos, grandes placeres y sobre todo grandes vivencias y aventuras, pero también grandes decepciones (sobre todo con la justicia: su anotación sobre el perjurio y su ausencia de significado en nuestra población es reveladora). Hay párrafos que pueden ofender a algún chauvinista:

Como siempre, me pareció sorprendente que mucha gente bien informada estuviera dispuesta a contar lo que sabía a los periodistas extranjeros. Creo que esta actitud solo la puedo explicar por una especie de vanidad y arrogancia de los peruanos: les encanta demostrar que poseen conocimientos profundos y detalles íntimos.
Por sus páginas circulan anécdotas deliciosas (como un Fujimori desubicado en la isla de los Uros), sorprendentes (como los supuestos golpes que el mismo Fujimori les habría propinado a su mujer en lo sótanos del SIN), algunas no tan sorprendentes (como que el ex-ministro de economía Carlos Boloña seguía en comunicación con Montesinos cuando este ya estaba desaparecido) y algunas francamente deleznables (como todo su paso por el poder judicial peruano, aunque a mi me dejo boquiabierto la reunión con el reconocido periodista peruano Gonzalo Iwasaki y su triste actuación en la vida de Bowen).

Si algo se extraña en el libro es que no contenga alguna sección con fotografías de las muchas personas y lugares que Bowen nos retrata. Sería bueno ver a una joven Bowen recorriendo parajes remotos, a la bella Sharon Stevenson y su masa de pelo rojizo, algunos imágenes informales de Todd Smith, cuyo triste asesinato nos recuerda la autora o imágenes de su inesperada fama como ex-rehén de la casa del embajador japones. Además serían fotografías realmente exclusivas ya que una rápida búsqueda en Internet no retorna mucha imágenes.

Me cruce con Sally Bowen en la Feria del Libro FIL2015 y estaba flanqueada por dos tipos bastante más altos y grandes que yo... así que me quede sin la firma de mi copia. Al final, lo que importa es lo que la autora nos deja al final:

Si estas memorias tienen algún mérito, tal vez sea el de recordarle a aquellos que vivieron esos años dramáticos --y ayudar a comprender a quienes todavía eran muy jóvenes-- la necesidad de permanecer lúcidos y atentos, de cuestionarlo todo y a todos, de profundizar en la información, de denunciar la corrupción y de negarse a aceptar a primera vista los hechos como ciertos. Hay que tener en cuenta que el periodismo responsable es fundamental para la salud de una sociedad.
Y es que, al fin y al cabo, además de periodista, Sally Bowen es una aguda observadora de nuestra realidad que no espera construir un texto sesudo e intelectual. Lo que ella quiere es llegar a las personas de a pie. Y al igual que en sus libros anteriores, lo logra otra vez.

domingo, 6 de septiembre de 2015

El mago de Lublin (Isaac Bashevis Singer)

Autor: Isaac Bashevis Singer (Radzymin, Polonia 1904 – Florida, Estados Unidos 1991)
Título original: Der Kunstnmakher fun Lublin
Idioma original: yiddish
Año de publicación: 1960
Novela


Personalmente, categorizo a los libros fáciles de leer en dos grupos: Uno, aquellos que recurren al lenguaje de uso común, a la simplificación de la estructura y la técnica, a los arreglos de párrafos cortos y elementales, al uso limitado de las palabras para así evitar el mínimo esfuerzo de raciocinio al lector.  Estos libros, generalmente tienen un argumento ligero y son escritos solo para entretener momentáneamente, para proveer un instante de distracción trivial y efímera. No tengo nada en contra de ellos pues cumplen perfectamente su cometido. Por otro lado, están aquellos libros que lucen una diáfana claridad fruto de la exactitud en el uso sintáctico,  a la precisión en la elección de las palabras y al ritmo y compás fruto de una rigurosa estructuración de párrafos. Además de tratarse de arreglos lingüísticos bellos en su armonía y precisos en su estructura, este tipo de textos permiten al lector fluir con facilidad en el proceso de lectura y concentrar de lleno su atención en la reproducción mental de los hermosos escenarios y complejas situaciones que el texto va describiendo para desplegar un argumento potente y definitivo.

“El mago de Lublin”, escrito originalmente en lengua Yiddish, lengua que a pesar de la barbarie del holocausto no dejó de existir,  pertenece claramente a este segundo grupo.

Luego de varias semanas de haberlo leído, aún experimento la sensación de desesperación y desconsuelo de Yasha Mazur, el personaje central. Un hombre que vive recorriendo con su espectáculo de magia y escapismo los más remotos poblados de la Polonia oriental. En su vida personal, Yasha es también un contorsionista. Alejado de los preceptos de Dios, a pesar de su origen judío, vive una existencia desquiciada. Enredado en múltiples aventuras amorosas, el artista es incapaz de reprimir sus instintos, los mismos que le provocarán una crisis moral, de la que no se podrá liberar. Arrastrando un sentimiento de culpa inmenso por la posibilidad de abandonar a Esther su esposa, por el daño infligido a la entregada Magda, por no haber ayudado a su amante Zeftel y por la posibilidad de fallarle y perder a Emilia la viuda que logró arrebatar su corazón, Yasha sucumbe a una crisis ética. El infalible mago de Lublin, el más famoso escapista de los alrededores, no podrá escapar de sí mismo.

Esta no es una historia romántica, es más bien el relato vital sobre los conflictos interiores que todo hombre debe afrontar. Yasha Mazur, terminará entregándose a una vida ascética buscando expiar sus culpas. La carga cultural resultó ser demasiado pesada, y terminará entregándose al Dios de sus padres, al mismo que intentó negar.

Cada quién tiene una historia, pero nuestra historia también nos tiene a nosotros y en muchos casos resulta ser más fuerte.

El mago de Lublin es una excelente obra de quizás uno de los más desconocidos ganadores del Premio Nobel de Literatura, Isaac Bashevis Singer. Obra escrita originalmente en lengua Yiddish, lengua que según muchos entendidos cuenta con los vocablos más precisos para describir el dolor, la tristeza y la desventura.